Ayer estaba tomando un café con una amiga cuando sonó su teléfono. Contestó y después de unos segundos me dijo: "Unos amigos estan en un bar, quieres ir? me acompañas?". Yo le contesté que si, solo que no salieramos muy tarde porque había que trabajar hoy.
Llegando al bar nos presentaron, estaban tres hombres sentados en la mesa, y nos sentamos mi amiga y yo. Al cabo de un par de minutos uno de ellos comentó en la plática "... el ya me ha tomado tres contratos". Yo pregunté de qué se trataba, y el contestó que se dedica a vender automóviles.
Platicamos un par de minutos de diferentes marcas y lo que su marca ofrece de ventajas. Con eso fué suficiente para percatarme de que es un muy buen vendedor.
Fascinado por los procesos de ventas, y ante la oportunidad de obtener información de una buena fuente, me lancé haciendo preguntas sobre sus estrategias para vender, lo que lo convierte en un buen vendedor, como trabaja, cual es su filosofía, etc. Lo mejor fué que él me respondió todo lo que le pregunté y mas.
Después de un rato el me dijo a mí... "Bueno, y tú a que te dedicas? Porque tu ya me conociste un poco de lo que te he dicho, pero lo único que yo sé de ti es que eres muy analítico... y te puedo garantizar que tu amiga esta en buenas manos"
Me quedé asombrado... yo no había hecho las preguntas por averiguar quienes eran, a que se dedicaban, etc. para saber si mi amiga estaba en buenas manos, sino porque realmente encontré fascinante lo que me estaba platicando. Pero efectivamente, mi curiosidad me llevó a tener algo de falta de prudencia en la forma tan inquisitiva que le estuve preguntando, y perfectamente pudo se interpretado como un interrogatorio.
Lo interesante es que esta persona, Enrique, en lugar de tomarlo como agresión me contestó y me fué cautivando con sus historias... y después me dió una lección de inteligencia social; mas o menos esto fué lo que me dijo:
- Tu llegaste con mucha seriedad, y comenzaste a hacer preguntas... A que te dedicas, que haces, etc. Es mas, me hiciste preguntas que yo considero que son mis secretos como vendedor, y te las contesté. Pero que tal si yo no quisiera haberte contestado. Me estas pidiendo información sin siquiera haberme dado nada a cambio, ni sé a que te dedicas ni que haces...
(Mi amiga se empezó a sentir algo incómoda porque Enrique prácticamente me estaba llamando la atención. Mientras tanto yo ya estaba fascinado inmerso en un proceso de aprendizaje... la regue, cierto. Pero la retroalimentación que me estaba dando desde su punto de vista era perfectamente válida y útil.)
- Si quieres realmente abrir puertas, es mas útil una sonrisa y comenzar a ser mas suave con la gente. Llegas, los conoces, después les invitas un trago o un café, y ahí les preguntas todo lo que quieras. Toma en cuenta que si son mis secretos, a lo mejor no tengo problema en platicartelos a tí, pero que tal si no quiero que el resto de la gente que esta aquí los sepa. Y no me lo tomes a mal, pero no puedes ser tan analítico con la gente. Yo normalmente sonrío, vacilo, platico con la gente en plan de broma, y con eso me los gano. La pregunta aquí es "Ya te gané?"
- Si, definitivamente - le contesté
Viene lo mejor, la metáfora...
- Tengo un amigo que tiene un rancho. Me platica que cuando encierran a una vaca, normalmente baja su producción desde 20 hasta 15 litros diarios o menos. Cuando la vaca está encerrada tiene estres y baja su productividad. Entonces el que es inteligente deja que la vaca esté en el campo, libre. ¿Cómo ordeñas una vaca? ¿Llegas y empiezas a ordeñarla luego luego? No, es mas inteligente llegar y sentarte, y acariciarla, y dejar que se sienta cómoda, y poco a poco irla ordeñando.
Después de retirarnos, mi amiga me contó como se había sentido incómoda por lo que me dijo Enrique. Lo interesante es que yo estaba fascinado con todo el evento.
Comprobé de manera determinante y total que "El mapa NO es el territorio".
Lo fascinante de la reunión también fué al principio, cuando me platicó de su filosofía como vendedor... pero ese es tema de otra sección del foro.





