Recientemente en un curso una de las participantes no quiso realizar uno de los ejercicios. Cuando me acerqué a ella y le pregunté que pasaba, me dijo que no se sentía del todo bien.
Le pedí que me acompañara y salimos del salón. Comencé a trabajar con ella y le pedí que reconociera si lo que la hacía sentirse mal era una imágen o un sonido en su mente. Aunque ella no pudo determinarlo conscientemente, sus accesos oculares me dejaron ver que era una imágen. Había una estrategia en su mente a nivel inconsciente que la hacía sentirse mal y no la dejaba cambiar su estado.
Así que lo primero que había que hacer era sacarla del estado y enseñarle algo nuevo.
Le pedí que pensara en algo que le hiciera sentirse tranquila, pero eso no logró el resultado que yo esperaba. Así que probé algo diferente, y le pedí que buscara una experiencia cómica. Después de buscarla por unos segundos, repentinamente sonrío. ESE era el tipo de respuesta que yo buscaba: una respuesta inconsciente de cambio de estado. Así que la toqué en el brazo y establecí una ancla. Jugamos un poco con las submodalidades y con otras experiencias cómicas e hicimos mas fuerte el estado. De nuevo reforcé el ancla tocandola en el brazo de la misma forma. Continué con las submodalidades kinestésicas hasta que se estaba riendo descontroladamente.
Entonces le pedí que hiciera una pequeñisima imágen de lo que le había hecho sentirse mal, y quedo reanclada la situación a una nueva sensación.
Yo sabía que eso no era suficiente... teníamos que hacer que su mente hiciera una generalización para que la estrategia se trasladara a cualquier situación que en le futuro la pudiera haber hecho sentirse mal, así que la llevé al futuro y le pedí que pensara en alrededor de 20 experiencias que la hubieran hecho sentirse mal. En cada una de ellas yo disparaba el ancla.
Eso fué suficiente para provocar la generalización. Y el siguiente paso era comprobar que esto iba a funcionar. Así que sin disparar el ancla le pedí que pensara en lo que la había hecho sentirse mal, y su respuesta fué claramente diferente: comenzó a reirse fuertemente. Después probé pidiendole que pensara en cuatro o cinco situaciones mas, que la hubieran hecho sentirse mal, y comprobé que la reacción fuera la misma... reirse fuertemente.
Recuerda que cuando trabajes con alguien o cuando estes "extraoficialmente" ayudando a alguien, que lo primero que hay que hacer es sacarla del estado que no quiere. Después basta con asociar la experiencia a una nueva sensación para que quede reprogramada. Durante todo el proceso cuando le hablaba utilicé una gran cantidad de presuposiciones para reforzar el proceso de generalización y de aprendizaje.
Para mí fué una confirmación de que los cambios se pueden hacer de forma fácil y rápida, así como del poder de las ánclas.





